Las gestiones para la fundación del Instituto Tecnológico de Chilpancingo

 

(orígenes del I.T.Ch.)

 

El Instituto Tecnológico de Chilpancingo (I.T.CH.), surge como resultado de las gestiones directas del Lic. Alejandro Cervantes Delgado, entonces Gobernador Constitucional del Estado de Guerrero, ante la Secretaría de Educación Pública, con el propósito de ofrecer otra alternativa de estudios de nivel superior a la juventud Guerrerense. Las gestiones fructificaron y aunque el I. T. CH. inicia sus actividades el 2 de Octubre de 1984, oficialmente, a través del Diario Oficial de la Federación, publicado el martes 12 de Febrero de 1985 en la Ciudad de México, D.F., se asienta el Acuerdo Número 117 por el que se crea nuestra Institución.

 

De esta manera la Secretaria de Educación Publica, a través de la Dirección General de Institutos Tecnológicos, a cargo del ingeniero Filiberto Cepeda Tijerina, decidió la creación del Instituto Tecnológico de Chilpancingo No. 52., siendo su primer director el Arq. Raúl Roberto Aguilar Rezza y Director General de Educación Pública en el estado de Guerrero, el Prof. Jesús Calvo Vélez. El I.T.Ch. Inicia sus actividades con la operación de un modelo académico que permitiera ofrecer un ágil transito interinstitucional entre este tecnológico y los, entonces 51 restantes distribuidos a lo largo y ancho del territorio nacional. Las cuatro carreras a nivel licenciatura con las que el I.T.Ch. Inicio sus actividades fueron: Ingeniería Civil, Licenciatura en contaduría, Licenciatura en Informática e Ingeniería Geológica, iniciando operaciones en instalaciones provisionales con 264 alumnos.

 

La gestación de un proyecto:

 

Entrevista al Arq. Raúl Roberto Aguilar Rezza, Director fundador del I.T.Ch.

 

Primer Director

En el mes de Octubre del año de 1984, la sociedad guerrerense, la de Chilpancingo en particular, fue testigo del nacimiento de una institución educativa que a lo largo de 25 años ha venido consolidándose como una institución de educación superior tecnológica que aspira a servir y atender, cada vez con mayor esfuerzo y dedicación, las exigencias de esa sociedad que la ha visto crecer. Seguramente fueron muchos los problemas y obstáculos que tuvieron que enfrentar quienes asumieron la enorme tarea de hacer posible la creación de un Instituto Tecnológico en la ciudad de Chilpancingo, capital del estado de Guerrero. Nadie mejor para hablar de esos problemas y contarnos las anécdotas que se suscitaron durante el proceso de gestación del nuevo centro educativo, que el Arquitecto Raúl Roberto Aguilar Rezza, Director fundador del Tecnológico de Chilpancingo.

 

Presentamos a continuación las partes más sobresalientes de una extensa entrevista hecha a tan distinguida persona, el día 11 de Agosto de 2009, precisamente con motivo de conmemorar el 25 Aniversario de la fundación de nuestro instituto.

 

I.T.CH.: Arquitecto, ¿De dónde surge la idea de crear un Instituto Tecnológico en la ciudad de Chilpancingo?

 

ARQ. AGUILAR REZA: Bueno, eso no lo sé así comentar que unos años antes de esto, fue creado el Tecnológico de Acapulco, el cual, con el paso del tiempo, fue cobrando importancia. Y como la sociedad creía que en Chilpancingo, capital del estado, era importante que existiera una institución similar a la que en Acapulco había progresado tanto, esto presionó al gobierno estatal, porque, lo directamente, es decir, que alguien me haya dicho: es por esto, no. Pero, debo que sí sé de cierto, es que fue el entonces gobernador del estado, el licenciado Alejandro Cervantes Delgado, el que solicitó a la subsecretaria de educación e investigación tecnológicas la creación de un tecnológico en Chilpancingo.

 

I.T.CH.: ¿A partir de cuándo se involucra usted en el proyecto de la creación de un instituto tecnológico en Chilpancingo?

 

ARQ. AGUILAR REZZA: Bueno, estaba yo, mejor dicho, estábamos mi esposa, mi hija y yo, muy en paz en la ciudad de Querétaro, a donde fui enviado al CIIDET (Centro Interdisciplinario en Investigación y Docencia en Educación Tecnológica) después de haber dejado la Dirección del Instituto Tecnológico de Acapulco. Entonces ahí me contactaron los jefes y me dicen que ellos sabían que yo, aunque no nací ahí, me crié en Chilpancingo, me dijeron que sabían que yo tenía muchos amigos y conocidos en esa ciudad. Y me dijeron: “fíjate que hay esta idea del gobierno del estado y necesitamos que vayas con una comisión para averiguar, para analizar cómo están las circunstancias”. Obviamente, la Dirección General habló con mi Director en el CIIDET, me dieron los tiempos necesarios y de ahí salí rumbo a Chilpancingo. Iba acompañado del Ingeniero Altamirano, que en ese tiempo era, le llamaban directores de área, director de planeación de la Dirección General. También iba yo con otro ingeniero que era el Director Administrativo. Nos fuimos en el auto de uno de ellos de la ciudad de México a Chilpancingo. Tuve la suerte de que un compañero que había sido de la secundaria en el Colegio del estado en Chilpancingo, era entonces responsable en el gobierno del estado de la educación en Guerrero. Eso también me favoreció mucho, porque me abrió muchas puertas.

 

I.T.CH. Desde su punto de vista ¿Cuáles considera usted que fueron los principales obstáculos a los que se enfrentó para iniciar las actividades del Instituto Tecnológico de Chilpancingo?

 

ARQ. AGUILAR REZZA: Eso es muy relativo. Yo siento que los principales obstáculos nacen de la política que en ese entonces llevaba la universidad del estado. La Universidad, como la casa más grande de educación superior del estado, dictaba la política educativa. Decía yo hace unos momentos que el Tecnológico de Acapulco había ganado buena fama precisamente porque no seguía las pautas que marcaba la universidad. Menciono esto porque creo que el principal obstáculo fue el personal. La comunidad de Chilpancingo empezó a manifestar en diferentes formas que ¿para qué querían otra institución de educación superior si al fin y al cabo iba a ser lo mismo? Porque, si los maestros iban a ser los mismos, de dónde iba a nacer una institución diferente. Y esa idea de la comunidad no estaba del todo errada, pues no era Chilpancingo un lugar donde proliferaran los profesionistas. Además los problemas que enfrentaba la universidad derivaban en huelgas y paros constantes y la sociedad, creo yo, quería una institución diferente. Además, hay que decirlo, el gobierno estatal en ese entonces quería una institución que hiciera contrapeso a esa política de la universidad.